Si hay algo que enseguida se aprende al dar clase es el lenguaje del alumnado, cosa esencial si queremos que nos entiendan. Y eso es algo que no te dicen en ningún curso de formación del profesorado, ni en ninguna asignatura de ninguna carrera universitaria sea licenciatura o grado.
Este anuncio de Línea Directa, campaña que tantas delicias nos ha aportado, lo ejemplifica perfectamente:
¿Tendremos que llegar al extremo de tener traductores de “chunda-chunda” en las aulas?
¿Refleja un tópico más sobre la juventud actual o simplemente la vida misma?
¿Tienen los conductores noveles suficiente educación vial?
Los iconos gráficos que usa la publicidad proceden frecuentemente de las artes plásticas como la pintura y la escultura. Otras veces de los cuentos y la literatura. Pero ya llevamos unas cuantas etapas de publicidad en este siglo XXI como para que no nos sorprenda si encontramos iconos de las series de TV o del cine en los anuncios.
En este anuncio parece que unas versionadas Thelma y Louise, (película que por cierto cumple ahora 20 años) la pareja de mujeres que rompieron moldes en los 90′ siguen con su divertido viaje comiendo una ricas galletas y disfrutando de las vistas, que incluyen guapos y fornidos granjeros. Sus galletitas son light, por supuesto, pero ricas riquísimas porque están rellenas de fruta, porque ellas son mujeres que les gusta disfrutar de lo bueno de la vida.
Este anuncio parece decir que, si comes de estas galletitas te vas a sentir tan exultante como las protagonistas de la película en su viaje iniciático en una libertad engañosa. Los que vimos la película y comprendimos su triste moraleja (las protas se acaban suicidando tirándose con su coche por el Gran Cañón del Colorado) quizás no querramos ni ver de lejos a estas galletitas. Pero el icono se ha quedado fijado en el imaginario audiovisual como el prototipo de chicas liberadas.
En los comienzos de la segunda década de este siglo el gran logro de la mujer es poder viajar sóla, poder exteriorizar sus preferencias sexuales y poder cuidar su figura con productos dietéticos que no saben a forraje. Un gran e interesante contravalor al que habrá que hacer frente, otra vez.
Un compañero de trabajo, Ramón Blanco Fernández, profesor de Lengua Gallega, me ha enviado un enlace con imágenes de campañas publicitarias hechas para “grandes causas”, como la prevención de la violencia de género, el cuidado del medio ambiente o la seguridad vial. La mayoría son extranjeras, aunque hay alguna en castellano.
Tienen en común que utilizan la llamada estrategía de la transgresión, para atraer la atención del expectador de una manera contundente y provocar una adhesión a la intención del anuncio, pues la imagen toca el punto débil de nuestra conciencia con una gran carga emotiva. Algunas de la imágenes ya han salido aquí, como la campaña de Nolita con una modelo anoréxica.
Además de poder usarse en clase para algunos temas de inglés, son muy útiles para introducir algunos aspectos de la Educación en Valores: Educación para la Paz, Derechos Humanos, Coeducación, Educación para la Salud, Educación Vial, etc.
Creo que algunos son carteles de publicidad exterior e incluso anuncios de prensa, unos están propuestos por empresas privadas u ONGs y otros por instituciones públicas.
¿Habeis visto los anuncios de Linea Directa Aseguradora usando el ambiente de la Zarzuela?
Son graciosísimos, inspirados en los personajes propios de ese género al que llaman “chico” pero que formó parte de nuestra cultura española durante relativamente poco tiempo (y no hace tanto que dejó de estar de moda) pero que ha calado en nuestro inconsciente colectivo.
Desdeñado por los puristas (que sólo aprecian la ópera como gran género) supo reflejar la sociedad, la cultura y la mentalidad de una época, la del siglo XIX, y nos ha dejado unos prototipos o personajes que aún se pueden observar por nuestras calles, a poco que nos fijemos. La chulapa y el chulapo, el guardia, el soldado, el señorito y las damiselas…
Hay un montón de anuncios en esta campaña con este tema, cantados y hablados con la jerga propia del género pero adaptándola a la sociedad actual (memorable el Valentino de la moto), que usan decoraciones muy sencillas, casi de cartón, en un escenario común, un pequeño teatro, en el que predomina el color rojo de los cortinones que es idéntico al color representativo de la marca (acordaros del primer anuncio con el teléfono rojo y los anteriores a estos en los que salían distintos personajes sobre un fondo rojo)
El mensaje de los anuncios sigue siendo el mismo que la campaña anterior: dar a conocer a un público objetivo todos los servicios que aún no conoce de su producto (los seguros de automóvil y hogar)
He escogido los tres que más me gustan.
El de Valentino:
El chotis del taller:
Y el de ¡Albricias, que gran noticia!:
Todos terminan con el eslogan de esta campaña: “No es teatro, es cierto”, apareciendo el “mítico teléfono rojo” (también nos adaptamos al lenguaje juvenil)
Pueden ser un recurso para introducir algún tema de Historia de España en Bachillerato o de Ciencias Sociales en la ESO. Al profesorado de Música y Artes Escénicas también les puede dar mucho juego. Incluso en Economía para introducir el concepto del producto financiero de los seguros.
En Lengua Castellana de la ESO se pueden trabajar los temas relacionados con el habla, las jergas, los extranjerismos, las palabras en desuso, etc. Y en Matemáticas usar el concepto de los seguros para hacer cálculos con el gasto y la indemnización.
Por supuesto resultan muy útiles para trabajar en Tutoría o en Educación para la Ciudadanía el tema de la Educación Vial, sobre todo alguno que hay sobre el “Siniestro Total“:
Ya he hecho referencia a otras campañas de prevención de consumo de drogas. Las hay verdaderamente impactantes (todos nos acordamos del gusano que se metía por la nariz del consumidor de cocaína)
Pero ésta me ha llegado vía mail (es lo bueno que tiene tener a los amigos pendientes y seleccionando las cosas que les llegan referidas a publicidad):
Es simpática, no se ve la consecuencia en la conducción de vehículos del acto de consumir drogas. Pero si deja en una posición muy ridícula a los consumidores, ayudando a romper el tópico de que son personalidades atormentadas con cierto halo de lirismo (tópico que aún pervive en nuestra sociedad)
Aviso a navegantes: Con esto no quiero decir que el consumo de drogas o los drogadictos sean una cuestión de risa, sino que este tipo de anuncios puede ser complementario de otros para tratar de convencer a los jóvenes de que no las consuman. Es una ataque por todos los frentes. Habrá jóvenes que les impacte la neurosis del anuncio de Alex de la Iglesia y, habrá otros que eso no les impacte pero si tengan un sentido del ridículo determinado para que les convenza esta otra propuesta. Todo depende del sitio donde se tenga la fibra sensible.
El verano debe ser la época en la que más se usan los GPS, por aquello de las vacaciones en sitios que no conocemos.
Si hay un anuncio gracioso pero al mismo tiempo descriptivo de cómo nos pueden afectar determinadas sustancias a la conducción de automóviles es es este anuncio radiofónico de la DGT: GPS borracho
Otros anuncios, ahora de TV, que nos ponen en la piel de las personas afectadas por el uso sustancias para así comprender mejor cúales son las consecuencias físicas y psíquicas del consumo de drogas, son aquellos de la FAD (Fundación de Ayuda contra la Drogadicción), como el último que han hecho, dirigido por Alex de la Iglesia:
En esta página de las Campañasde laFAD se pueden ver todas sus campañas y más servicios de información y asesoramiento.
Todo esto nos puede dar pié para tratar el tema de la Prevención de Drogas y de la Educación Vial en las Tutorías de la ESO, pero también para hablar de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación en Bachillerato y cómo están cambiando nuestras costumbres.
La combinación de Geografía y Tecnlogías Digitales que confluyen en los GPS, también son materias que podrían abordarse con el uso de estos anuncios.
Charlando con una compañera, profesora de Historia del Mundo Contemporáneo en 1º de Bachillerato, salió el tema de este anuncio de Repsol. Ella usa los anuncios de prensa cuando le viene bien para alguna clase. Y éste le vino al pelo para la clase sobre los últimos meses de la II Guerra Mundial. Si a esto añadimos que se pone un casco de camuflaje cuando “explica guerras” el asunto de meter al alumnado en situación lo tiene totalmente dominado.
Es un anuncio muy reciente, pues ha salido publicado en El País el pasado dia 8 de este mes. Se trata de un imagen que reproduce la famosa foto de “Alzando la bandera” de Joe Rosenthal, con la que ganó el Premio Pulitzer. Hay una estatua en el Cementerio de Arlington en la capital norteamericana que también la reproduce.
Es el momento en el que varios soldados norteamericanos colocan una bandera de su país despues de ganar la batalla de Iwo Jima en febrero de 1945, cuando faltaban pocos meses para el final de la Segunda Guerra Mundial.
Los responsables de la campaña pretenden transmitir que la fuerza, valentía y coraje que demostraron estos soldados es del mismo calibre que los correspondientes valores de los miembros del equipo de Repsol MotoGP, que patrocinan para el Mundial de este año 2009.
Como parte de la campaña, además de este anuncio han incluído otro de televisión, en el que un coro canta la canción de Umberto Tocci“Gloria”, mientras Dani Pedrosa recorre el circuito a toda velocidad. No reproduce la misma imagen que el anuncio de prensa, pero sí aparece la gran bandera a cuadros y se repite el eslogan del mismo al final del spot: “Perseguimos la gloria para compartirla contigo”.
Está siendo muy frecuente el uso del canto coral para dar magnitud épica a ciertos anuncios. Es el caso del “Soy… soy, soy, soy… de la Mutua” que ya veremos. Y la recuperación de ciertas canciones ya pasadas de moda, pero aún muy reconocibles por todos. Es un recurso para multiplicar el efecto del anuncio: cada vez más que oigamos la canción por separedo nos acordaremos del producto. Y como muchas de estas canciones se vuelven a poner de moda gracias al anuncio, el efecto se redobla con una potencia muy alta.
Aquí está la versión original de “Gloria” allá por 1979, en el famoso programa “Aplauso” y con los efectos especiales que marearon a todo un país introduciéndolo en la modernidad, el sin par Valerio Lazarov. Este vídeo está recogido de una interesante página con música desde 1960 a 1990, con reseñas históricas y sociales: Cuando calienta el Sol. Creo que nos va a ser muy útil, y seguro que en el futuro irán saliendo más anuncios de las cabecitas de los publicistas con muchas más de estas canciones.
Por cierto, al principio da esa risa tonta nostálgica, pero el cuarentón/a que sea capaz de estarse quieto en la silla al ver este vídeo es un hacha…