Si alguien se anima a usar la publicidad como recurso educativo, tiene que saber que en la misma calle, sin necesidad de comprar prensa o de grabar anuncios de la radio o la tele, hay un montón de reclamos publicitarios muy útiles. Sólo necesitamos una cámara digital compacta y ya tenemos nuestros propio materiales educativos para llevar al aula.
Veamos algunos ejemplos.
Por art en un soporte enorme de cartel de fachada:

Un cartel antiguo hecho con baldosas a aprincipios del siglo XX, restaurado recientemente:

Un reclamo publicitario convirtiendo en original escultura uno de los productos a la venta:

Un soporte escultórico de gran tamaño y de forma sugerente pues está en las inmediaciones de un aeropuerto:

Un remolque suelto puede seguir ejerciendo funciones publicitarias:

Ajustar el contenido publicitario a algún chiste popularmente extendido, también resuelve la conexión comunicativa con el espectador de forma muy eficaz:

En el lateral de una parada de autobús se puede insertar un gran anuncio que utilice los nuevos valores imperantes en los padres jóvenes:

Un sencillo cartel hecho por un maestro de la publicidad que debe saber mucho de arte románico (por lo de usar la imagen para transmitir información al pueblo analfabeto) o porque sabe que en una calle de vinos hay que ser muy explícito por el estado de la concurrencia:

Cartel ideal para trabajar los valores de competitividad, esfuerzo y tenacidad vigentes en el mundo empresarial actual, y motivar a nuestro alumnado a que empleen las mismas ganas en el estudio, por lo que se les viene encima. También puede servir para analizar actitudes algo agresivas en la publicidad actual:

Estamos muy acostumbrado a ver coches, autobuses y camiones con publicidad, pero limusinas todoterreno…:

¿Por qué poner un simple cartel cuando puedes poner el producto en tamaño gigante?

Y estos son sólo algunos ejemplos resultado de un par de días de llevar la cámara en el bolsillo. Seguro que si hoy haceis un paseo encontrais muchos y más originales.